La gestión monetaria cubre la asignación de fondos. Incluye áreas como la compensación de la cartera de valores, la diversificación, las cantidades a invertir o arriesgar en un mercado dado, el uso de stops, los coeficientes recompensa/riesgo, qué hacer después de períodos de éxito o adversidad, y si conviene operar de forma agresiva o conservadora


El buen trading se puede resumir en tres palabras, que denomina las tres eMes: Mind, Money and Method. La primera de ellas, Mind, se refiere a nuestra mente, es decir a nuestro comportamiento, disciplina, control emocional y en definitiva a la psicología aplicada. Money significa Money Management y nos dirá cuánto comprar y cuánto vender y por último, Method, que hace referencia al método, al sistema de trading que vamos a utilizar, es decir, cuándo comprar y cuándo vender. La gestión monetaria, también conocida como money management, bet sizing o position sizing, ocupa el primer puesto en importancia en las categorías mencionadas, ya que nos ayudará a elevar nuestros ratios de rentabilidad-riesgo. 

¿Qué es el Money Management?
Vamos a definir la gestión monetaria como el algoritmo matemático que decide ¡¡Cuánto!! vamos a arriesgar en la siguiente operación dependiendo del total de nuestro equity o capital disponible para hacer trading. Según esta definición podemos ver que se trata de algo muy sencillo. Es un juego de números y simplemente responde a la pregunta de ¿Cuánto capital colocar en la siguiente posición?

Podemos beneficiarnos del money management, a pesar de que el tamaño de nuestra cuenta sea pequeña, además se puede aplicar a cualquier estrategia o sistema de trading que utilicemos.

Las estrategias de money management son independientes del sistema que apliquemos, así como del mercado o producto financiero con el que estemos operando.

La gestión monetaria entra en acción cuando ya hemos tomado una posición. Muchos autores establecen la siguiente relación entre el trading y la gestión monetaria: antes de tomar una posición somos traders y cuando ya estamos en mercado, dejamos de ser traders y nos convertimos en gestores monetarios y de riesgos.


¿Qué NO es el Money Management?

Cuándo comprar y cuándo vender. La decisión de cuándo comprar y cuándo vender depende de nuestro sistema de trading o de nuestro marco de reglas o de nuestro ratio fundamental favorito, pero nunca de nuestro capital disponible, nunca de nuestro nivel de Equity por lo que no es money management.

Donde colocar nuestros stops de protección. Los stops loss son una herramienta indispensable en el arsenal del trader y nos ayudan a mantenernos en el juego, protegiendo nuestro capital, la colocación de los stops forma parte de la gestión del riesgo o risk management, concepto diferente del money management

Piramidación,  se refiere a aumentar el tamaño de nuestra posición, a medida que el mercado se mueve a nuestro favor. Lo contrario de piramidar sería promediar a la baja (averaging down o cost averaging), esto es, aumenta el tamaño de nuestra posición a medida que el mercado va en contra nuestra....lo cual no hay que hacer




Podemos deducir, por las estadísticas, que es sencillo perder dinero en la operativa, y mucho más difícil aún reintegrar esa pérdida. Quizás sea sencillo perder porque existen muchas más probabilidades de hacer las cosas mal que hacerlas bien. ¿Será por eso?

Por las estadísticas que rondan por ahí, creo que existe un gran malentendido sobre una de las reglas básicas de la gestión monetaria. No sé en que momento se distorsionó la regla, pero lo que debería llamase "Limitar las Pérdidas", se propagó como "Imitar las Pérdidas", y de ahí que el 90% de los operadores fallen constantemente. En realidad, su intento de imitarse los unos a los otros, se ha propagado por el planeta, y no será fácil poner un freno a esta situación.

Proliferan las técnicas e indicadores sofisticados para perder dinero, herramientas para aprovechar el mercado cuando las horquillas son más altas, y efectivas técnicas de hipnosis para saltar Stops mentales.

Para que podáis combinar en esta difícil tarea que es el trading, las herramientas provistas por el análisis con una gestión monetaria sólida, intentaré aportar mi grano de arena, y rescatar así la extraviada regla mediante el sentido común, para unirla a su significado original.


Si ya has perdido dinero en el trading, puede que pienses que fue debido a que no tengas un buen sistema- ésta es la razón número uno por la cual principiantes alegan haber reventado su primera cuenta en bolsa,- “porque no tienen un sistema”. Raramente confiesan, o son conscientes, que es porque operaron demasiado, o arriesgaron demasiado. Mientras que tener un sistema es importante, lo que impedirá a que pierdas todo tu capital es un plan para evitarlo.

Es muy importante no perder todo tu capital cuando estás aprendiendo. Quizás pienses que la gestión monetaria es algo para añadir a tu operativa cuando hayas encontrado al sistema perfecto y ya estés ganando dinero. Esa suposición es errónea, dado que la mayoría de reglas que citaré en esta sección tienen más a ver con el sentido común que con sofisticadas fórmulas.

Entiendo que a nadie le guste perder, pero las pérdidas son inevitables en el trading y es por eso que necesitamos algunas reglas para tenerlas en todo momento controladas.

1  No arriesgues más del 2% en cada operación. Esto te dará la posibilidad de sobrevivir series de pérdidas (draw downs) sin afectar demasiado tu cuenta.

Piensa que lo que realmente te hará ganar en bolsa a largo plazo son los intereses compuestos de todas las operaciones ganadoras- por eso empieza limitando las perdedoras!

Hablaremos más adelante de qué características técnicas debe tener tu sistema, pero busca o elabora un modelo con un alto porcentaje de efectividad (Win Rate), para que los puntos ganados sean más numerosos que los puntos perdidos.

Cuanto más activo/a seas en el trading menos querrás arriesgar por cada operación. Obviamente, si haces 15 operaciones al día, no arriesgues 1% en cada una, porque en un día malo experimentarás un severo Draw Down.

Si, en cambio, sólo operas pocas veces al mes, entonces puedes arriesgar un poco más del 1%, pero no hace falta mucho más dado que seguramente irás a por límites de 2-5% por operación, que una vez compuestos darán un buen crecimiento del capital.

Por muy efectivo que resulte un sistema a lo largo del tiempo, nunca deberemos aumentar de forma considerable el máximo riesgo de la operativa, pues una situación anómala e inesperada en los mercados podría descapitalizarnos de un plumazo.

En Bolsa, lo más probable es que suceda lo menos probable.

Muchos dirán que nunca arriesgarán el 20% de su capital en una sola operación, pero no hace falta exagerar tanto- ¿qué sucede cuando se dan varias operaciones perdedoras seguidas ? Uno puede tener un excelente sistema que brinde de cada 10 operaciones, 6 ganadoras y 4 perdedoras. Pero es muy difícil conocer cual de esas 10 operaciones van a ser las ganadoras y cual las perdedoras. ¿Y si se dan 4 operaciones consecutivas perdedoras?



Muy interesante artículo que seguro que os hará reflexionar sobre la famosa frase en bolsa..."de que a largo plazo en bolsa se gana"....una auténtica mentira.
Pincha aquí para acceder al artículo completo.


¿Es siempre rentable la bolsa a Largo Plazo?


Si por Largo Plazo se entiende un Saeculum, un siglo, más o menos, sí; pero si somos realistas y lo que consideramos es un período largo, unos 20 años, en que el inversor construye un patrimonio para su jubilación, la respuesta es: No, la bolsa no siempre es rentable a Largo Plazo, a menos que se realice una cobertura adecuada. Pensemos, en un inversor de nuestra Generación Perdida, que no es la del 15M, que decidió empeñarse (nunca mejor dicho) en mantener de forma inamovible una parte fija de su fondo en acciones desde 1996 (enlace gráfica), podría terminar con un patrimonio real bastante magro a finales de 2016 (y siguientes) 

Con una perspectiva realista de Largo Plazo, la inversión en Bolsa también puede ser la ruina más calamitosa. Imaginen un inversor que construyera su patrimonio accionarial replicando el índice desde 1901 y sigan la línea negra durante los distintos años de la gráfica. De modo que déjense de mantras tontos repetidos por comerciales de fondos XYZ y piensen que ustedes ocupan un lugar distinto en el mostrador de contratación, el de que interesa que abra o mantenga un fondo X que da una comisión x a su gestor con independencia de que usted gane o pierda.

Bueno, ¿y qué se puede hacer en esta Fase Bajista que se promete larga? Lo primero, no empeñarse en un esquema fijo de inversión, pues los descensos seculares en el valor real no ocurren de manera constante (en línea recta), sino que viven momentos de alzas contra la tendencia secular, que ocurre tras un suelo bajista y que también parecen seguir un patrón. Así que ha de buscarse un instrumento de inversión flexible que permita salir del mercado bursátil y volver una vez se ha construido un suelo; piensen que estamos en una fase bursátil de altísimo riesgo solo para profesionales, muchos de los cuales perderán hasta la camisa.


 Son patrones que se repiten, están avalados por las estadísticas y, por regla general, cuentan con fundamentos lógicos que los explican. Algunos pueden utilizarse para operar y ganar dinero con ellos, otros solo son guías que los inversores deben tener en cuenta. José Luis Cárpatos, analista de Serenitymarkets.com, asegura en los cursos de formación organizados por el Instituto de Técnicas Financieras (ITF) que las pautas estacionales son de gran ayuda y que han contribuido a que un buen número de reputados inversores haya amasado notables fortunas.
Las pautas estacionales no se basan en astrología, ni en cartas del tarot, sino en psicología, pues el mercado está formado por personas. A continuación, se explican cinco patrones de los varios que existen. Cárpatos explica además que su efectividad se multiplica si se combinan.
Operar solo el primer día de cada mes es una de las mejores recetas
Es una estrategia operativa que ha dado grandes resultados. Esencialmente, consiste en comprar futuros sobre índices en los últimos compases de la sesión de la última jornada del mes. Cárpatos explica que en esa sesión suele haber un cierre de posiciones largas que provoca un pequeño desplome en los índices; si así es, las posibilidades de que la pauta se cumpla aumentan.
Siguiendo esta fórmula y con un solo futuro del Ibex se habrían ganado 4.733 puntos del índice (cada punto equivale a 10 euros) entre 1997 y 2003, según un estudio realizado por el analista de Serenitymarkets. Como comparación, la ganancia operando el segundo día del mes en lugar del primero se hubiera limitado a 814 puntos. En el S&P 500, la ganancia acumulada entre octubre de 2002 y febrero de 2006 se situaría en el 23,5% frente al 16,1% que se hubiera obtenido.
La explicación de la pauta radicaría en que los bancos cierran parte de sus carteras a finales de mes para abrirlas de nuevo el primer día del mes siguiente.
Enero, el oráculo de lo que ocurrirá el resto del año
El primer mes del ejercicio suele ser un buen predictor de lo que ocurrirá el resto del año. Si el índice sube en enero, lo más probable estadísticamente hablando es que termine el ejercicio con avances. Así ocurrió en el Dow Jones entre los años 1950 y 2003, salvo en cuatro ocasiones. La pauta falló en 1966 y 1968, años álgidos de la guerra de Vietnam. Tampoco se cumplió ni en 1982 y ni en 2001. Pero acertó en los 48 años restantes. En el Ibex, de los últimos seis años solo falló en 2009. En enero de ese año, retrocedió un 8,1%, pero cerró el ejercicio con una subida del 29,8%.
El razonamiento lógico estaría en que entidades financieras y fondos de inversión hacen sus apuestas importantes en enero. Pero esto implicaría que los movimientos durante el resto del ejercicio serían mínimos, lo que no se corresponde con la realidad. En todo caso, funciona.
De noviembre a abril, el periodo mágico de la Bolsa
El dicho Sell in May and go away, que puede traducirse por vende en mayo y olvídate, es el mejor resumen de cómo funciona esta pauta estacional. Se ha estudiado en los 19 principales mercados del mundo desde enero de 1970 a agosto de 1998. Todos suben mucho más en el periodo de noviembre a abril que de mayo a octubre. La diferencia es abismal, del 10,5% frente al 1,4% en los años estudiados. Y lo más impactante es que el profesor que realizó el estudio comprobó que la serie persiste machaconamente en el tiempo, incluido Reino Unido, desde hace 300 años. ¿Qué razonamiento explica esto? Cárpatos argumenta que la gente tiende a irse de vacaciones tranquila, vende y no tiene que estar pendiente de sus inversiones. Hay además una razón adicional que tiene que ver con la fiscalidad. "La ley en Estados Unidos permite que se ingrese dinero en los fondos de pensiones con cargo al ejercicio fiscal anterior", señala José Luis Cárpatos.
El peor mes es septiembre y no noviembre como suele creerse.
Los índices también se alegran de irse de vacaciones
Septiembre es uno de los meses más peligrosos para invertir en Bolsa, precisamente porque es el mes típico de la vuelta de vacaciones. El síndrome posvacacional existe en las personas y tiene su réplica casi exacta en los mercados.
Pero también existe la otra cara de la moneda. Una de las pautas que mejor funcionan en renta variable es la de las jornadas previas a amplios periodos festivos. Un estudio sobre el comportamiento de las Bolsas durante todos los periodos festivos de entre 1897 y 1964 así lo confirmó. El 68% de los días anteriores a las fiestas eran alcistas, 14 puntos porcentuales más que la media de todos los días. En cambio, solo el 50% de los días posteriores a las fiestas eran alcistas, 4 puntos porcentuales por debajo de la media.
La pauta del Día de Acción de Gracias (Thanksgiving, en inglés) funciona con gran precisión. El analista de Serenitymarkets.com revela que el S&P 500 ha subido en 11 de los últimos 13 años en la semana antes de Acción de Gracias. "El día antes de Acción de Gracias y el día después combinados solo han dado pérdida en nueve de 53 ocasiones", agrega en una clase del curso de trading de Serenitymarkets.com
El comportamiento se repite en otras fechas señaladas. Así, la Bolsa sube en el 69% de los días previos al 4 de julio; en el 74% de la sesiones anteriores a Navidad, y en el 75% de los días previos a Año Nuevo. Tan importante es el efecto previo a las fiestas que Jeremy Siegel demostró tras estudiar la serie del Dow de 1885 a 2001 que el viernes es el día más alcista y el lunes, el peor (véase gráfico).
Las elecciones en EE UU, una clave incontestable
La capacidad de operar tomando como referencia esta pauta es mucho más limitada. Pero su funcionamiento es incontestable, al menos en Wall Street, donde se ha realizado el estudio. En los índices de Nueva York el calendario de las elecciones presidenciales de EE UU juega un papel clave. El análisis revela que el mejor presidente para los mercados fue Franklin D. Roosevelt, en su primera legislatura al mando del país, que comenzó en 1933. En los cuatro años desde que tomó el poder, el Dow Jones sumó más de un 200%.
Al margen del color político, el estudio demuestra que los años previos a que se celebren las elecciones son los mejores con diferencia. En las 26 legislaturas analizadas, la ganancia media del año anterior se sitúa en el 12,9%. El año de las elecciones obtiene la medalla de plata con un avance medio del 8,9%. Y el farolillo rojo es para el ejercicio posterior al de las elecciones. El avance se reduce al 3,2% y la mitad de los años, el índice registró números rojos. Entre tanto, solo el 19% de los años con elecciones en el Dow cerró en pérdidas. Cárpatos explica que el año previo a la celebración de elecciones es el de más inversiones y promesas, y la Bolsa así lo recoge.

Fuente: Cinco días



Expongo el siguiente post para explicar la duda de un suscriptor sobre la correlación existente entre los bonos y la bolsa.
A grandes rasgos las subidas en la rentabilidad de los bonos influyen negativamente en la Bolsa y al revés, las bajadas de la rentabilidad de los bonos son positivas para la Bolsa. Hay varias razones para esto:
  • Cuanto mayor sea la rentabilidad de los bonos mayor rentabilidad por dividendo exigirán los inversores a las acciones, y la forma de que una acción aumente a corto plazo su rentabilidad por dividendo en el momento de comprarla es que baje su cotización. Cuando la rentabilidad de los bonos baja la situación es la inversa, los inversores están dispuestos a aceptar rentabilidades por dividendo menores y por tanto a pagar cotizaciones más altas.
  • Aumentan los costes de financiación de las empresas. Las empresas también emiten bonos, no sólo lo hace el Estado. Si tienen que pagar una rentabilidad mayor verán reducidos sus beneficios.
Pero en la práctica esta relación no se cumple el 100% del tiempo. Es decir, es posible en ciertos momentos que la rentabilidad de los bonos suba y también lo haga la bolsa, igual que puede suceder que baje la rentabilidad de los bonos a la vez que baja la Bolsa.
La primera explicación a esto es que en la Bolsa influyen infinidad de variables, y aunque la rentabilidad de los bonos es una de las más importantes para el corto y medio plazo no es la única. Puede suceder que otros datos de signo contrario compensen el movimiento de los bonos.
También hay que tener en cuenta que la rentabilidad de los bonos, a grandes rasgos, es la suma de la inflación y el PIB estimados para el futuro. Y que crezca el PIB es bueno, pero que crezca la inflación es malo.
Imaginemos que un momento dado la rentabilidad del Bono a 10 años está en el 4% porque el mercado considera que la inflación en el futuro va a estar en el 2% y el PIB va a crecer al 2%. Parece evidente que para la Bolsa es mejor que la rentabilidad baje al 3% que que suba al 5%, pero no siempre es así.
Si la rentabilidad del Bono a 10 años baja al 3% porque las expectativas del mercado ahora son que la inflación va a subir al 3% y el PIB va a tener un crecimiento del 0% lo más probable es que la Bolsa reaccione mal, ya que para los beneficios de las empresas es negativo que la inflación vaya a subir más de los esperado anteriormente y que además la economía se vaya a estancar.
Y, sin embargo, si la rentabilidad del Bono a 10 años sube al 5% porque el mercado espera ahora que la inflación futura va a bajar al 1% y el PIB va a crecer al 4% lo más probable es que la Bolsa suba, ya que este nuevo escenario es mucho más positivo para los beneficios empresariales y para el conjunto de la economía que el anterior (inflación 2% y PIB 2%).
Cuando las rentabilidades están en puntos extremos tampoco funciona la correlación típica entre Bonos y Bolsa. Por ejemplo, si la rentabilidad de los Bonos está en niveles muy bajos es posible que bajadas adicionales de esta rentabilidad no supongan subidas de la Bolsa, ya que el mercado podría considerar que esas bajadas de rentabilidad de los bonos no son sostenibles y tendrán que volver a subir más pronto que tarde. Y en el otro extremo, si los Bonos dan una rentabilidad alta las subidas adicionales de dicha rentabilidad no harán caer a la Bolsa si el mercado considera que se ha llegado a unos niveles de rentabilidad del Bono insostenibles que tendrán que bajar también más pronto que tarde.




Siempre he aconsejado indagar en el mundo de la automatización de sistemas con vistas a batir al mercado ya que nos estaremos basándo en problema debido a que si un sistema ha funcionado en el pasado con buenas stats tendrá altas probabilidades de seguir funcionando en el futuro.
Así que de manera introductoria y sencilla expongo los siguientes conceptos a tener en cuenta a la hora de llevar a cabo el desarrollo de un sistema auotomático:

a) El periodo utilizado. 
Normalmente en años, siendo deseable que sea el máximo posible (un mínimo de cinco años, cuando se trabaja en base diaria) y a ser posible con diferentes situaciones de mercado, como, por ejemplo, alzas, bajas y movimientos laterales. Cuando se tiene una buena base de datos de más de 5 años, lo mejor es empezar probando el sistema en un periodo intermedio. Una vez se tienen los resultados deseados, probar sin variación de los parámetros el mismo periodo de tiempo con datos anteriores y con datos posteriores. Si se mantienen la línea de resultados, el sistema empezará a dar muestras de su validez. También debería efectuarse la prueba con el mismo periodo de datos arrancando en tantas fechas distintas como sea posible, para analizar la consistencia que no dependa de unas condiciones iniciales determinadas. Por último, conviene realizar la prueba completa con el total del periodo de datos. Si se mantienen los resultados sin excesivas variaciones, el sistema tiene muchas garantías de seguir funcionando en el futuro. 

b) El beneficio neto. 
Es el resultado total del periodo una vez descontados los costes de transacción o comisiones, teniendo en cuenta que probablemente entraremos a precios superiores en las compras e inferiores en las ventas que los que se puedan determinar. Esto puede ponderarse utilizando como precio al que se realizan las operaciones el de apertura del día siguiente a que nos proporcionan la señal. 

c) El número de operaciones analizado. 
Es importante que un sistema genere para el periodo analizado las suficientes operaciones para validar su eficacia. Como mínimo deberemos tener para el periodo analizado unas cien operaciones, correctas o erróneas, pero debe mantenerse en esta proporción. Un sistema que genere poca operativa, aunque arroje un buen resultado, será poco fiable. 

d) La operación con mayor beneficio y la operación con mayor pérdida. 

Es importante que la operación con mayor beneficio no sea un porcentaje elevado del beneficio total obtenido por el sistema, porque la situación puede no volver a repetirse. También es interesante analizar la operación con mayor pérdida para controlar que no exceda el total de riesgo que podemos asumir. Tampoco hay que ajustar las reglas del sistema para que eviten esta máxima pérdida, ya que su aparición puede venir provocada en el futuro por otras condiciones no previstas. Es preferible que sea el sistema de stops el que consiga evitar su aparición. 

e) El máximo número de operaciones consecutivas con pérdidas y con beneficios. 
Es muy útil, sobre todo para intentar determinar si podremos soportar la presión de estar perdiendo de forma consecutiva un número grande de veces y seguir sin desconfiar del sistema manteniendo su disciplina. Este dato puede incrementarse en el futuro. No es definitivo, pero puede aproximarse bastante. También puede ser útil para evaluar el capital necesario para afrontar con garantías el sistema. 

f) El máximo recorrido adverso medio por operación y el mayor. 
Habrá que tener un estómago muy fuerte para confiar en un sistema que durante cinco años haya obtenido un rendimiento anual del 100%, pero que en medio hayamos tenido, con una posición en cartera, pérdidas no realizadas del 50% de la posición. Esto es lo que se intenta analizar con este parámetro, muy importante, ya que ataca directamente a la disciplina psicológica del inversor. 

g) El porcentaje de operaciones ganadoras. 
Es difícil encontrar sistemas seguidores de tendencia con un porcentaje de operaciones ganadoras superior al 55%. Muchas veces podemos considerarnos satisfechos de tener un porcentaje entre el 35% y el 45%. Hay que ser especialmente cuidadosos con el efecto que tienen los stops sobre este porcentaje. Hay que desconfiar sistemáticamente de los sistemas con elevados porcentajes de aciertos. 

h) El ratio beneficio medio / pérdida media. 
Este ratio deberá ser siempre superior a 1, especialmente si nuestro porcentaje de aciertos es bajo. Si obtenemos uno entre el 2'5 y el 3'5 con niveles de acierto en torno al 40% habremos desarrollado un buen sistema. 

i) La volatilidad y la probabilidad de ruina. 
La volatilidad, calculada como desviación típica de los resultados obtenidos en todas las operaciones, debe ser lo mas baja posible. La probabilidad de ruina es una fórmula que nos permite calcular (teniendo en cuenta el capital inicial, el ratio de beneficio medio / pérdida media y el porcentaje de acierto) la probabilidad que tiene el sistema de autodestruirse, es decir, de que se conjuguen los peores resultados y se acabe perdiendo el capital invertido a pesar de haber encontrado un sistema rentable en el tiempo.





Cuando tenemos tomada una posición y ésta disminuye su valor en un 30 %, muy pocas veces hacemos la reflexión sobre el esfuerzo alcista que es necesario para devolver la inversión a su valor inicial. Ni siquiera para pretender ganar. Pues bien, si tenemos un activo que vale 10 y reduce su valor hasta 7 o en esa misma relación, hemos sufrido una pérdida de valor del 30 % pero para que vuelva el valor desde 7 hasta 10, que era el valor inicial, necesitamos que el activo se aprecie un 42,86 %. Bueno al fin, y al cabo, solo es un poco más.

El problema de los números es que esa distancia aumenta hasta límites muy dolorosos. Solo debemos coger papel y lápiz y ponernos a realizar los cálculos. Suelen sorprender a muchos de los inversores que no suelen haber reparado en esto. Si un activo se deprecia desde 10 hasta 5, es decir un 50 %. Para devolver el activo al valor original de 10 necesitamos que el activo se revalorice un 100 % desde 5 para llegar al mismo valor inicial. Así, resulta que si nuestro patrimonio en un activo desciende un 80 %, es decir, desde 10 hasta 2, para empatar necesitamos que el activo se revalorice un 400 %. Al menos, para meditar, pero dejamos en el aire el cálculo del activo que desciende desde 10 hasta rozar el 0. Ejemplos, los tenemos en nuestro mercado continuo.

Esta reflexión surge tras algunos comentarios que hemos escuchado últimamente contra el riesgo. Si comentas que tu activo se ha revalorizado el último mes, un 10 %. La apreciación del oyente suele ser que estas tomando mucho riesgo e incluso puedes estar medio loco. Pero si reflexionas, sin ir muy lejos encontramos activos que han perdido en 6 meses un 30 %, lo cual equivale a una rentabilidad negativa de un 60 % anual, que precisa del correspondiente y necesario esfuerzo de revalorización del 150 % para solo empatar. Esto, para una gran mayoría de inversores a pie de calle, no es riesgo. Para animarse, hay quien dice que será la universidad de sus hijos, otros comentan que las dejaran en herencia y otros que ya subirá.

Es increíble como la mente humana trata de justificar la realidad y seremos los primeros en reconocer que hemos sufrido este mecanismo expiatorio en alguna fase de nuestra vida. No es por desanimar, pero el comportamiento de los últimos meses de las acciones en el mercado español es de los que aumentan exponencialmente el número de inversores pillados.


Para nuestro consuelo, no solo nosotros nos equivocamos. El matemático y maestro del Money Management,Ralph Vince lo experimentó con 40 profesores universitarios, planteándolos un juego ganador con probabilidad de ganar del 60 %. Demostró que expusieron sus cuentas a excesivo riesgo y no aplicaron ningún método de gestión tanto del riesgo como de las probabilidades, solo 2 se defendieron y acabaron en positivo. Este efecto perverso de los números se conoce técnicamente como Apalancamiento Asimétrico o reducción de la capacidad progresiva de recuperar las pérdidas.




Desde mi punto de vista, si queremos batir al mercado de forma consistente debemos de estar siempre del lado de la tendencia ya que si nos posicionamos a favor de ellas siempre tendremos más probabilidades de acertar.
Y prácticamente la bolsa es un juego de probabilidades, no hay nada seguro, por consiguiente siempre debemos de elegir las probabilidades más altas.



Por lo tanto, si observamos las cotizaciones en un gráfico, podemos comprobar que estas se mueven por tendencias. Esto significa que durante un cierto periodo de tiempo, el conjunto de las cotizaciones tienden a seguir una trayectoria que es predominantemente ascendente o descendente.
Si la trayectoria es ascendente, decimos que nos encontramos en una tendencia alcista, mientras que si las cotizaciones son descendentes, estamos en una tendencia bajista.
 Puede ser que el mercado no presente indicios claros de subida o de bajada. En este caso, hablamos de un mercado plano, es decir que no manifiesta ninguna tendencia determinada.
El análisis e identificación de tendencias y de cambios de tendencias, es básico en el desarrollo del análisis gráfico.

Por último, es importante tener muy claro que herramientas son las adecuadas para averiguar la tendencia del mercado y aunque es obvio cuando vemos un gráfico es aconsejable seguir medias móviles, la MM30 semanal o el MACD semanal, que es simplemente un cruce de medias y por tanto si corta la línea de cero hacia arriba debemos estar al alza y viceversa.

Hablando de tendencias.....ya sabeis que desde que el SP500 perdió los 1230 puntos sólo aconsejo estar cortos en la renta variable.


Un chart logarítmico es aquel en el que la escala de las cotizaciones (eje vertical) es logarítmica, con lo que a porcentajesde subidas o bajadas iguales corresponden espacios iguales en el eje vertical de las cotizaciones. Por el contrario, el eje horizontal, que representa el tiempo, tiene divisiones lineales o aritméticas. Debido a que solo un eje (el vertical de lascotizaciones) tiene escala logarítmica, su nombre correcto es semilogarítmico, aunque habitualmente se conoce como chart logarítmico.

Aunque en el análisis chartista es recomendable usar charts logarítmicos, estos son en general poco utilizados,predominando los charts aritméticos o lineales. La ventaja de los charts semilogarítmicos es que permite comparar las subidas o bajadas de la curva de cotizaciones de forma relativa y no en términos absolutos. Por ejemplo si la cotización de un títulopasa de 10 a 20 y luego a 40 puntos en un chart aritmético en el primer caso la curva de cotizaciones habrá ganado 10 puntos y 20 en el segundo, dando la sensación que la segunda subida es más importante que la primera, cuando en realidad en ambos casos la subida es igual en porcentaje, ya que dobla la cotización anterior. Es decir al pasar de 10 a 20 el resultado es subir 10
puntos y doblar la cotización; en el segundo caso al pasar de 20 a 40 puntos ha subido 20 puntos, pero también ha doblado la cotización anterior, es decir en porcentaje las subidas son iguales.



Un lector me comenta por email esta pregunta.

Considero que mas frúctifero compartir mi opinión sobre este tema tan complejo y díficil de responder.

Mi respuesta es la siguiente; No lo sé. 

Ya que este mundo es tan amplio que el hecho de que a mi no me hayan servido ciertos indicadores en mis backtest no quiere decir que no funcionan ya que un indicador se puede combinar con infinitas variables que a traves de dicha combinación nos puede dar un resultado óptimo.

Bien, es cierto que la mayoria de indicadores que he testeado no me han aportado una equity curve (curva de beneficios) con pendiente positiva de manera constante. Pero si que se debe de considerar que existe un indicador que a mi personalmente me ha aportado buenos datos en los backtest, en especial para los sistemas a medio y largo plazo.
Este indicador es la media simple, asi de claro y sencillo, y más concretamente el cruce de las medias simples. 

En resumen, desde mi humilde opinión, si queremos desarrollar un sistema para medio o largo plazo aconsejo estudiar detenidamente los cruces de medias.


Es una figura chartista, tal y como se aprecia en el posible gráfico actual de Colonial que podria estar formando un suelo durmiente,  que indica un cambio de tendencia bajista a tendencia alcista, el cual se produce mediante un agotamiento total de la tendencia bajista. De todas las maneras en que una tendencia puede variar, esta es la forma menos violenta y más sosegada. Se puede considerar un caso particular y mucho más largo, de otra figura chartista: el suelo redondeado. El suelo durmiente, se forma al final de una larga fase bajista y es un proceso muy lento que requiere bastante tiempo, a veces años, hasta que la figura queda totalmente completada. La mejor manera de detectarla es usar charts largos, semanales e incluso mensuales.

Se forman generalmente en valores de segunda o tercera fila (chicharros), con volumen de cotización reducido y debemantener un completo paralelismo entre las cotizaciones y el volumen. Al descender la cotización para formar el fondo redondeado que define el suelo durmiente, desciende igualmente el volumen de contratación, el cual puede quedar reducido a niveles simbólicos, luego al subir lentamente la cotización, subirá también el volumen lentamente, hasta que el suelo durmiente se despierta, momento en que se produce un incremento muy fuerte del volumen que dispara la cotización al alza. La repentina subida de la cotización y del volumen, indica el final de la figura y el momento de compra. Una vez completada la figura, y después del clásico pull back, las cotizaciones seguirán subiendo más lentamente y con muchas reacciones técnicas. Es importante que en el punto más bajo de estos suelos durmientes, el volumen de contratación sea muy bajo. A veces sucede que en algún momento, durante la formación del suelo durmiente, las cotizaciones suban de una
forma muy violenta, y con volumen, durante un corto periodo de tiempo, para luego caer a su nivel anterior, y continuar el proceso de formación del suelo durmiente.

En esta figura no se puede hablar de fases diferenciadas, tan solo de un lento y constante movimiento descendente de los precios, hasta tocar el fondo del suelo con un volumen prácticamente inexistente, condiciones en que se mantiene durante un largo periodo de tiempo, sin que ocurra prácticamente nada. A partir de este momento desde el fondo del suelo empiezan a subir las cotizaciones de forma gradual y con muy pocos cambios en el ritmo de la subida, hasta que se completa la figura, con un fuerte incremento del volumen y de la cotización.

Se puede establecer una cotización o precio objetivo al alza para el suelo durmiente, una vez este se ha completado. El precio objetivo se calcula gráficamente en el chart, siendo la proyección alcista de la cotización igual a la altura entre los mínimos del suelo durmiente y los máximos del mismo. Al igual que sucede en otras figuras chartistas, podemos decir que la reacción alcista es, como mínimo, igual a la profundidad del suelo durmiente. También la duración de un suelo durmiente, condiciona la fuerza y duración de la reacción alcista posterior. Cuanto más tiempo dura el suelo durmiente, más fuerte es el movimiento
alcista que genera.






El Balance de Volúmenes (OBV), que gráficamente viene representado con el CAC-40 (Volume on Balance) es un indicador que a través de sencillas sumas y restas proporciona el "saldo vivo" de los títulos que en una determinada sesión "están" en el mercado.

Fórmula matemática
El Balance de Volúmenes se calcula de la siguiente forma:
1. - Empezando en una sesión concreta, tomamos el volumen. Si la cotización ha subido con respecto al día anterior, sumamos este volumen al Balance de volúmenes del día anterior, que por ser la primera sesión será cero. Por el contrario, si la cotización bajó, restaremos el volumen de cero y esta cifra será el Balance de volumen de la sesión.
2. - En días sucesivos realizaremos la misma operación de sumar el volumen si sube la cotización o restarlo si baja, siempre con respecto al Balance de volúmenes del día anterior.

El valor del Balance de volúmenes no tiene prácticamente importancia y lo que interesa es la convergencia o divergencia existente entre los máximos y los mínimos realizados por la cotización y sus correspondientes máximos y mínimos en el Balance de volúmenes. De esta forma cuando dos máximos de la cotización (el segundo superior al primero) están acompañados de dos máximos del Balance de volúmenes concordantes (siendo el segundo también superior al primero) indica estabilidad en la tendencia.
Por el contrario dos máximos realizados por la cotización, cada vez superiores, que vayan acompañados de dos máximos del Balance de volúmenes cada vez inferiores, indicaría una divergencia previsora de una corrección de la cotización a la baja, ya que el volumen no acompaña la tendencia de la cotización.


Seguimos con el dicho "el saber no ocupa lugar" y considerando que en los últimos años ha aumentado notablemente las ampliaciones de capital por la crisis, pero por encima de todo se ha llevado a cabo por la penosa gestión de sus responsables que se escudan en la crisis para no afrontar su mala gestión, es conveniente tener en cuenta dicho concepto, ya que seguiremos asistiendo a más ampliaciones de capital, ya que este mundo de la bolsa, también esta lleno de ejecutivos imcompetentes, carentes de ética y moralidad y que miran más su beneficio particular que el de la empresa (prueba de ellos son los altos sueldos de los ejecutivos).

Las ampliaciones de capital pueden ser:
Liberadas: el accionista no tiene que desembolsar nada, ya que se hacen con cargo a las reservas de la
empresa (hay un traspaso contable de reservas a capital); la empresa emite nuevas acciones que entrega a
los accionistas antiguos en proporción a su participación.
A la par: Se emiten por su valor nominal (si las acciones tienen un valor nominal de 1.000 €. se emiten
por dicho importe).
Con prima: se emiten por encima de su valor nominal (por ejemplo, acciones con valor nominal de 1.000€. se emiten por un precio de 1.500 €).

Cuando una empresa realiza una ampliación de capital, los accionistas antiguos tienen derecho de
suscripción preferente:
Pueden suscribir las nuevas acciones, con preferencia sobre terceros inversores, en proporción a su
participación.
En situaciones muy concretas los accionistas pueden renunciar en Junta General de Accionistas a estos
derechos (por ejemplo, cuando la empresa adquiere otra sociedad y paga la adquisición con acciones de
nueva emisión).
El derecho de suscripción preferente defiende los intereses de los accionistas actuales, evitando que
pierdan valor con la ampliación de capital:
Ejemplo: una sociedad tiene 100 acciones emitidas, con un valor nominal 1.000 € y su cotización en el
mercado es de 5.000 €.
Realiza una ampliación de capital emitiendo 100 nuevas acciones a su valor nominal.
Tras la ampliación, el valor de la empresa será igual a su valor anterior (500.000 €.) más el importe de la
ampliación (100.000 €.), en total 600.000€

¿Cuál será ahora el valor de cada acción? será igual al valor de la empresa (600.000 €.) dividido por el
número de acciones (200); es decir, cada acción valdrá 3.000 €
El accionista antiguo ha visto disminuir el valor de su acción de 5.000 €. a 3.000 €., y este descenso de
valor se compensa con el derecho de suscripción preferente.

¿Qué se puede hacer con los derechos de suscripción preferentes?
Ejercitarlos, adquiriendo las nuevas acciones a las que den derecho.
Venderlos en el mercado, ya que estos derechos cotizan durante el periodo de suscripción. Un inversor que
no sea accionista y que quiera comprar acciones nuevas tendrá primero que adquirir los derechos de
suscripción necesarios.

¿Cómo se calcula el valor de estos derechos de suscripción preferente?
Su valor será igual a la diferencia entre el valor de la acción antes de la ampliación de capital y después.
Ejemplo: una sociedad tiene en circulación 500 acciones, de valor nominal 200 €., que cotizan en bolsa a
1.000 €. El valor de la empresa es, por tanto, de 500.000 €.
Realiza una ampliación de capital, emitiendo 100 nuevas acciones, con un valor de emisión de 400 € cada una.
Tras la ampliación, el valor de la empresa será de 500.000 + (100 * 400) = 540.000 €
Y el valor de cada acción será 540.000 / 600 = 900 €.
Por tanto, el derecho de suscripción preferente será 1000 - 900 = 100 €
De esta manera, el accionista antiguo no se ve perjudicado:
Antes tenía una acción que valía 1.000 €, y con la ampliación de capital tendrá una acción que valdrá 900€. y un derecho de suscripción preferente valorado en 100 €.

¿Cuántos derechos de suscripción preferentes son necesarios por cada acción nueva?
El número de derechos necesarios viene dado por la proporción entre el número de acciones viejas y el
número de acciones nuevas.
En el ejemplo anterior, la proporción entre acciones viejas y acciones nuevas es de 5 a 1 (había 500
acciones viejas y emiten 100 acciones nuevas), por tanto, para adquirir una acción nueva hay que tener 5
derechos de suscripción preferente.

¿Cuánto pagará el nuevo inversor? pagará el valor de la nueva acción (400 €.), más el importe de 5
derechos de suscripción (500 €); en total pagará 900 €, que es justamente el valor que van a tener las
acciones tras la ampliación.
Un accionista antiguo que tuviera 5 acciones sólo tendrá que pagar el valor de emisión de la nueva acción
(400 €.), ya que posee los derechos de suscripción necesarios.




El saber no ocupa lugar. Esa cita es un verdad irrefutable, pero en bolsa mucho más, ya que debemos de considerar que competimos en un mercado con aunténticas mentes privilegiadas así como con programas informáticos muy sofisticados.
Por tanto, cuanto más conocimiento tengamos de la materia más preparados estaremos para batir al mercado, pero cuidado con el exceso de información, debemos saber separar el grano de la paja,,,,,¿y cómo lo separamos?  Fácil respuesta: mediante backtest.

Os presento el indicador Momentum, que a mi personalmente no me ha dado buenos resultados en los backtest, pero eso no quiere decir que NO funcione, sólo que a mí no me ha funcionado.

El Momento (Momentum) es un indicador que está basado en la cotización y su diferencial con otra cotización pasada.

Matemáticamente el Momento viene representado por una diferencia. M=C-Cn
Siendo M el momento, C la última cotización y Cn la cotización anterior en n sesiones a la que tomamos como referencia.
Esta variable n es un número a optimizar en cada título y suele oscilar entre 5 y 12 sesiones.
Con el Momento se estudia la velocidad del movimiento de las cotizaciones con respecto a n sesiones anteriores y en muchos casos cuando la cotización todavía sigue su tendencia al alza o a la baja el Momento (que visualiza la "velocidad" de este movimiento), se anticipa y gira marcando un próximo cambio de tendencia.

Si calculamos el Momento y lo trasladamos a un gráfico, obtendremos la representación gráfica de este indicador, como unaínea que oscila alrededor de una línea neutra (cero). En el gráfico, representamos el chart semanal del Bund y su Momento con n=12 semanas. Si hubiéramos elegido un periodo más corto las oscilaciones del Momento hubieran sido más rápidas, aunque en ambos casos son semejantes.
 
El método de utilización más clásico consiste en dar una orden de compra en cuanto la gráfica del Momento corte a la línea horizontal de cero de abajo hacia arriba, por el contrario la señal de venta vendrá dada por el corte de la línea de arriba a abajo.
Dichas señales vienen representadas por las líneas verticales verdes en el gráfico.


En mi opinión existen varias dudas sobre este tema y voy intentar aportar mis conocimientos para aclarar este tema tan controvertido a raíz de que es una ciencia exacta, sino son probabilidades por tanto aqui no hay nada 100% seguros pero si altas probabilidades de que se lleve a cabo tal suceso si se dan previamente tales circunstancias.

Desde mi punto de vista, para considerar que una figura chartista se ha confirmado, se ha de esperar a que se rompa la línea que limita la figura chartista en cuestión y además esta ruptura ha de ser superior al tres por ciento del valor de la cotización, no pudiéndose dar porconfirmada teóricamente la rotura hasta que supera este nivel. 

Además no hay que olvidar la importancia del volumen en estasconfirmaciones. El volumen de negocio nos da una idea de la fuerza del mercado en el momento de traspasar una línea. Si la línea de ruptura ha sido rota con un volumen de contratación sensiblemente superior a las sesiones anteriores, la posibilidad de éxito de la nueva tendencia es muy elevada. Si la rotura se produce con un volumen igual o inferior al de las sesiones precedentes, el éxito de la ruptura es escaso y habrá que esperar un nuevo intento.



Vuelvo a retomar el tema de los stop-trailing a raíz de un par de emails que he recibido.

El stop loss es una orden de venta que obliga a vender si las cotizaciones bajan y se pierde un nivel prefijado, de forma que se evitan pérdidas mayores cuando la cotización se desploma desde dicho nivel. Se coloca en los niveles de soporte, en las directrices alcistas o en los niveles psicológicos (por ejemplo precios acabados en ceros). Una variante muy útil del stop loss, es el llamado stop loss dinámico.

El stop loss dinámico comparte con el stop loss la finalidad de vender cuando se pierde el nivel prefijado, pero la lógica de uso es diferente. El stop loss dinámico se usa en subidas prolongadas de las cotizaciones que aconsejan, por prudencia, vender para materializar las plusvalías conseguidas. En estas circunstancias, si se vende en un momento determinado, es posible que la curva de cotizaciones siga su camino alcista durante semanas, y entonces se habrá perdido una parte considerable del movimiento alcista. Para evitar esta situación, se coloca un stop loss en la cotización de cierre de un par de sesiones anteriores, el stop loss sube con las cotizaciones (por eso se llama stop loss dinámico), pero siempre un par de sesiones retrasado, y
cuando finaliza el alza, y empieza el descenso, solo se pierde las alzas de los dos últimos días de subida.


La respuesta es muy clara NO. Señores no seamos ilusos, es una utopia comprar en mínimos y vender en máximos, quizás tengamos un par de veces esa "suerte" a lo largo del año pero por norma general esos "cuentos de hadas" no existen en bolsa.
Es decir, el chartismo no permite determinar el último día de la tendencia alcista o bajista para adelantarse al cambio y poder venderel último día de la subida, o comprar el último día de la bajada. El chartismo necesita confirmar las figuras o señales quedeterminan un cambio de tendencia, para lo cual tiene que esperar a que se inicie el ascenso o descenso, para confirmar questa tendencia tendrá continuidad y comprar o vender con rapidez, para poder aprovechar el resto de la tendencia alcista o
bajista. Por ejemplo en una figura de hombro cabeza hombro, la señal de venta se produce cuando se rompe a la baja la líneade clavícula, línea que está muy por debajo de los máximos, que están en el pico que conforma la cabeza. Además, a laobligada espera para que se confirme la figura chartista, se ha de añadir la zona de seguridad del tres por ciento del valor de lacotización, no pudiéndose dar por confirmada teóricamente la rotura hasta que rebasa este nivel.

El chartismo es un sistema gráfico de análisis de tendencias, mediante el cual se puede determinar la tendencia de lascotizaciones, e identificar los movimientos de la curva de cotizaciones cuando se prepara un cambio de tendencia, pero nuncapermite determinar la sesión de máxima cotización en las subidas, o la de mínima en las bajadas.



Una lectora me comenta:

"Mira, te escribo porque me gustaría saber tu opinión sobre CIE AUTO. No sé si estoy equivocada, pero me parece que está completando el asa de una taza. Tal vez esté viendo visiones; esto de las figuras, ya sabes. A veces una ve lo que quiere ver. Por eso te pregunto"

Ante todo, vamos a repasar el concepto de taza con asa:
La taza con asa es otra figura técnica similar al doble suelo, pero con la diferencia de que en este caso se forman dos valles, de los cuales el primero es grande y el segundo más pequeño y menos profundo. Son indicadores de cambio de tendencia que se completan cuando después de formarse el asa (segundo valle), la curva de precios supera el nivel de cotización del borde de la taza.

Fase 1: en esta fase hay una caída fuerte de la cotización del valor, acompañado de un volumen muy pequeño. Durante un tiempo, en ese fondo se produce un periodo de suelo, en el que la cotización se mueve lateralmente sin subidas ni bajadas significativas, hasta que progresivamente, de nuevo empieza a subir al mismo tiempo que el volumen de contratación. En el momento que ese aumento progresivo llega a un máximo en el que vuelve a decaer, es cuando se forma la taza y el nivel máximo de la misma.
Fase 2: es la formación del asa. La cotización vuelve a caer paulatinamente con un volumen de contratación de nuevo bajísimo. La caída llega a un punto mínimo que siempre será superior al mínimo del fondo de la taza. en ese momento vuelve a subir la cotización con aumento de la contratación. Si el dinero presiona aún más, y consigue superar el borde máximo de la taza, entonces hablaremos de que la figura se completa.

Una vez leída la teoría, debemos de ser consciente de que este mundo hay cierto grado de subjetividad, me explico, mas de una vez he leido como se discrepa sobre si se ha formado un H-C-H. Es decir, es muy dificil ver un figura tecnica exacta en un gráfico y claro si no es exactamente igual comienza los diferentes puntos de vista.
Ya sabeis que me gusta la claridad y por eso siempre me gusta "mojarme" y dar mi opinión,  y en este caso si se superan los 6 euros yo si que observo una taza con asa  a pesar de que el volumen no ha acompañado en la formación.

Pero en este tema hay un PERO muy grande, mas que en preocuparnos o gastar energia sobre si se ha formado dicha tazita nos debemos de concentrar en si aconsejable o no invertir en el valor, y en esta caso concreto la superación al cierre semanal de los 6 euros invitan a posicionarse largos.


Actualmente en bolsa tenemos un exceso de información en el análisis técnico a la hora de operar como indicadores u oscildores, velas japones, diversas figuras técnicas, etc.

Por lo tanto debemos seleccionar aquello que estadisticamente, mediante backtest, hemos verificado que funciona ya que es aconsejable que nuestro sistema cumpla el patrón de KISS (Keep It Simple).

Y desde mi punto de vista, estas dos figuras se deben de tener muy en cuenta ya que su fiabilidad es muy alta.

Las figuras de Doble techo o Doble suelo son dos de las figuras más típicas de cambio de tendencia:


Doble techo: se produce cuando hay una tendencia alcista. En este caso los máximos son cada vez más
altos, pero si en un momento dado un máximo no supera el máximo anterior, esto es señal de que se puede producir un cambio de tendencia.
Esta figura se confirma cuando la cotización cae por debajo del útltimo mínimo, es decir, de aquel que se formó entre los dos máximos anteriores.
Arriba teneís el ejemplo de Gamesa donde se aprecia el doble pico o techo


Doble suelo: se produce cuando hay una tendencia bajista. Los mínimos son cada vez menores, pero si en un momento dado un mínimo no supera el mínimo anterior, esto es señal de que se puede producir uncambio de tendencia.
Esta figura se confirma cuando la cotización supera el último máximo, es decir, aquel que se formó entre los dos mínimos anteriores.
Arriba teneís el ejemplo de Enagas donde se aprecia el doble valle o suelo.


Por último quiero hacer hincapié que las figuras que indican un cambio de tendencia alcista a bajista se forman con mayor rapidez que las que indican un cambio de tendencia bajista a alcista.

 

 

A petición de un lector, escribo este artículo sobre el scalping, adelantando que este tipo de operativa es sólo aconsejable para auténticas máquinas y máquinas del trading.

El scalping puede definirse como una técnica de trading muy efectiva pero a la vez riesgosa que se ha convertido en una de las más populares durante los últimos años. Es conocida también como "Quick Trading" y es una de las estrategias de operación más efectivas que se emplean en mercados financieros de alta liquidez como el Forex por ejemplo. Basicamente el scalping consiste en realizar una serie de operaciones de corta duración (operaciones de entrada y salida rápida) a lo largo del día, que pueden llegar incluso a los cientos de operaciones diarias con suma facilidad. En este caso se trata de operaciones que pueden durar 1-2 en promedio y en ocasiones incluso solo unos segundos.

El scalping se clasifica dentro del intraday trading, es decir operaciones que cuya duración es menor a un día y pueden durar desde varios segundos hasta varias horas. Por medio del scalping, un operador humano puede llegar a comprar o vender hasta 20 veces o más en una hora con el fin de obtener ganancias de los micromovimientos del mercado. Los sistemas automatizados de trading con base en computadoras son capaces de realizar una cantidad mucho mayor de operaciones de scalping al día.

De esta manera, lo que busca el inversor es asegurar una pequeña ganancia con cada operación de corta duración de manera tal que la suma de las ganancias de múltiples operaciones de scalping le brinde un rendimiento significativo. Por ejemplo, si ganamos en promedio 100 euros con cada operación de scalping, necesitamos efectuar un total de 10 000 operaciones ganadoras para ganar un 1 millón de euros en caso de que esa sea nuestra meta. A pesar de que el riesgo asociado a cada operación de scalping es bajo (los stops son muy ajustados), esta técnica de trading tiene el mismo riesgo que cualquier otra a la hora de operar. Esto se debe a que una gran cantidad de operaciones de corta duración perdedoras pueden sumar una cantidad de pérdidas igual o mayor a las producidas por operaciones de mayor duración.

Generalmente el scalping no es empleado por traders conservadores ni por aquellos que sufren de mucho estrés en cada operación debido a que no tienen un buen control de sus emociones, ya que conlleva de mucho estrés a lo largo del día por lo cual solo aquellas personas que saben sobrellevar ese estrés pueden operar exitosamente aplicando el scalping.